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Según el último Barómetro de Confianza, elaborado por Edelman en 2017, nos encontramos ante una crisis de la confianza de la sociedad respecto a todas las instituciones, tanto gobiernos, como medios de comunicación, empresas e incluso organizaciones no gubernamentales. Pero, ¿cómo recuperar la confianza perdida?
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La confianza, en crisis

Solo el 47%, de las 33.000 personas de 28 países distintos encuestadas por el estudio, consideran que el sistema funciona, lo que supone una caída de tres puntos respecto al año anterior. El otro 53%, en cambio, creen que las instituciones no actúan como deberían. Peores son los resultados para España, donde el porcentaje de ciudadanos que confían en los diferentes actores se reduce al 44%.

En el caso de las empresas la percepción social es muy similar, mostrando desconfianza el 52% de los participantes en la investigación, el 54% en el caso de ciudadanos españoles, lo que representa una pérdida de un punto a nivel global y dos a nivel nacional en relación a los datos recogidos en 2016.

Los directivos, los más afectados

Los líderes empresariales no se escapan a esta decepción generalizada de la sociedad, hasta el punto de que la población confía más en otra persona similar a ellos o en un trabajador que en el directivo de una compañía.

En concreto, solo el 37% de los encuestados concede credibilidad a los CEOs, 12 puntos menos que en la pasada edición, la mayor caída de todas. Mientras que seis de cada diez aseguran creer a otro individuo o un empleado. Solo los consejos directivos y los dirigentes obtienen menos respaldo de la ciudadanía que los altos cargos del sector empresarial.

¿Cómo recuperar la confianza por parte de las empresas?

No obstante, el informe también aporta algunas claves sobre cómo recuperar la confianza de la sociedad.

En este sentido, el 75% de los encuestados espera que una compañía genere un impacto positivo en las condiciones sociales y económicas del entorno en el que opera, además de buscar el rendimiento financiero de la organización.

¿Cómo lograrlo? En primer lugar, evitando las siguientes cinco prácticas que más daño causan a la credibilidad empresarial, según el estudio:

  • La corrupción. Pagar sobornos a las autoridades para conseguir contratos es la mayor causa de descrédito para una organización.
  • Las diferencias salariales exageradas. En segundo lugar, las empresas que pagan salarios mucho más altos a los directivos que a los empleados tampoco son respetadas por la ciudadanía.
  • La evasión fiscal. Para la población, aquellas empresas que buscan artimañas legales para evitar pagar impuestos no merecen su confianza.
  • El aprovechamiento de situaciones de necesidad. Tampoco tienen muchos seguidores las organizaciones que aprovechan la necesidad que tienen las personas sobre un producto o servicio para elevar los precios.
  • La bajada de calidad. Sin embargo, la quinta causa de la desconfianza popular radica en aplicar bajadas de calidad del producto o servicio para reducir los precios de venta.

En cambio, los ciudadanos aseguran que si las compañías quieren saber cómo recuperar la confianza deben prestar atención a los siguientes puntos:

  • Mejorar el bienestar de los empleados.
  • Ofrecer bienes o servicios de alta calidad.
  • Escuchar a los clientes.
  • Pagar los impuestos que les correspondan.
  • Apostar por la responsabilidad social y prácticas empresariales éticas.

De ahí que en la Escuela Europea de Management tratemos de formar directivos concienciados y confiables e incorporemos estas buenas prácticas a la formación como contenidos principales del Curso Online Executive en Dirección General, donde abordamos, de la mano de prestigiosos expertos en la materia, habilidades y conocimientos sobre la orientación al cliente, liderazgo y gestión de personas o ética y responsabilidad social de la empresa.

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