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De lo particular a lo general. Este es el camino que recorre el razonamiento inductivo como fuente de conocimiento y, en el ámbito empresarial, lo encontramos en muchas actividades, por ejemplo, en las encuestas.

Cuando decimos que el 90% de nuestros clientes están satisfechos con nuestra propuesta de valor usamos la inducción, pues solo hemos preguntado a una parte del público, no a todos y cada uno de ellos, ¿verdad? No obstante, veamos qué es el razonamiento inductivo, cuál es la diferencia con el modelo deductivo y cómo se aplica para que las conclusiones sean útiles.

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Orígenes y concepto

Ya Aristóteles se refería al razonamiento inductivo como “el tránsito de las cosas individuales a los conceptos universales”, aunque fue Francis Bacon quien, a comienzos del siglo XVII, desarrolla el concepto moderno de inducción como método de conocimiento alternativo a la deducción aristotélica, en el que destacó la importancia de la observación y el experimento en la obtención del conocimiento.

En términos generales, según recoge Roberto Gómez López en Evolución científica y metodología de la economía, el razonamiento inductivo “consiste en establecer enunciados universales ciertos a partir de la experiencia, esto es, ascender lógicamente a través del conocimiento científico, desde la observación de los fenómenos o hechos de la realidad a la ley universal que los contiene”.

A diferencia de la deducción que parte de lo general a lo particular, en la lógica inductiva se recorre el sentido inverso. Por ejemplo, en el primer caso se aplicaría el siguiente silogismo:

  1. Todos los metales se funden con el calor.
  2. El oro es un metal.
  3. Por tanto, el oro se funde con el calor.

En cambio, en el razonamiento inductivo, este mismo ejemplo sería:

  1. El oro se funde con el calor.
  2. La plata se funde con el calor.
  3. Por tanto, todos los metales se funden con el calor.

El proceso de la lógica inductiva

¿Cómo se desarrolla el proceso inductivo? Estos son los pasos que lleva a cabo el razonamiento inductivo:

  1. Etapa de observación y registro de los hechos.
  2. Formulación de una hipótesis a partir del análisis de lo observado.
  3. Elaboración de una tesis.
  4. Verificación a través del razonamiento deductivo.
  5. Formulación de proposiciones científicas o enunciados universales.

Los métodos del razonamiento inductivo

John S. Mill, en su ensayo A System of Logic, Ratiocinative and Inductive, propuso cinco métodos o cánones en el razonamiento inductivo:

  1. Método de la concordancia. Si se encuentra una única circunstancia en común entre los casos que se investigan, se puede inducir que dicha circunstancia es la causa del fenómeno. Por ejemplo, si en dos fábricas diferentes se introduce un nuevo protocolo y en ambas se mejoran los resultados, la causa será ese nuevo procedimiento.
  2. Método de la diferencia. Si una circunstancia entre varias iguales es la que distingue al resto de los casos, entonces dicha circunstancia es la causa del fenómeno. Por ejemplo, si los trabajadores que han recibido capacitación profesional presentan mayores índices de satisfacción laboral que los que no, esa formación es la causa de su motivación.
  3. Método de la concordancia y diferencia. Cuando se producen simultáneamente los dos cánones anteriores. Sería, por ejemplo, cuando los planes de desarrollo profesional se han llevado a cabo a un grupo de trabajadores que no tienen relación entre sí u operan en países distintos.
  4. Método de los residuos. Consiste en eliminar determinadas circunstancias e ir observando si el fenómeno persiste. Así, la web corporativa sufre una alta tasa de rebote, por lo que el desarrollador comienza a hacer modificaciones, como quitar los pops-up, simplificar el diseño, organizar los contenidos… hasta que observe qué cambio mejora los resultados.
  5. Método de las variaciones concomitantes. Se basa en observar las variaciones del fenómeno y descubrir qué otro fenómeno varía de manera concomitante. Si se encuentra, ése puede ser la causa del fenómeno estudiado. Por ejemplo, cuando se produce una sustitución de un profesional en un equipo, el rendimiento del mismo disminuye durante un periodo.

Límites de la inducción

Como hemos visto, el razonamiento inductivo implica una obtención de conclusiones o leyes universales a partir de unas experiencias concretas. Ahora bien, como señala Gladys Dávila Newman en El razonamiento inductivo y deductivo del proceso investigativo en ciencias experimentales y sociales, “las conclusiones del razonamiento deductivo serán verdaderas sólo si las premisas en que se basan también lo son. ¿Pero cómo saber si éstas últimas son correctas?”.

Por ello, en la formulación de estas leyes universales se parte de una probabilidad de los hechos y habrá que comprobar, mediante la investigación, que realmente se produce en todos los casos, alcanzando la llamada ‘inducción perfecta’, es decir, que todos los metales realmente se funden con el calor. Así, cuantas más premisas estén corroboradas empíricamente, más probabilidad existe de que la conjetura sea cierta.

Eso sí, mientras este hecho no se produzca, como apunta Guido Andrey Ojeda Torres en Razonamientos deductivos e inductivos, “la verdad de las premisas no convierte en verdadera la conclusión, ya que podría haber una excepción. De ahí que la conclusión de un razonamiento inductivo sólo pueda considerarse probable y, de hecho, la información que obtenemos por medio de esta modalidad de razonamiento es siempre una información incierta y discutible”.

 

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