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Con una media de 20 millones de espectadores por capítulo en su quinta temporada, según los datos de la cadena productora HBO, está claro que Juego de Tronos se ha convertido en una de las series míticas de la televisión. En su vertiginosa trama, diferentes personajes se enfrentan, en una lucha de poder entre dinastías, por hacerse con el Trono de Hierro y dominar los siete reinos. Pero ¿y si trasladamos el contexto de la época medieval ficticia en la que se desarrolla, al sector económico en la actualidad?

La serie creada por David Benioff y D. B. Weiss sobre los libros de George R. R. Martin nos deja algunos ejemplos de liderazgo empresarial claramente definidos que encajan con los seis modelos o estilos desarrollados por Daniel Goleman en su obra Primal Leadership: Learning to Lead with Emotional Intelligence.

Ahora bien, cabe señalar que no existen ejemplos de liderazgo mejores que otros, sino que la efectividad de cada uno de ellos dependerá de las circunstancias concretas de la organización. De hecho, como apunta Goleman, los directivos no se limitan a desarrollar un tipo de liderazgo durante toda su carrera, sino que ejercen diferentes modelos, según sus objetivos y el contexto.

 

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Liderazgo autoritario: Joffrey Baratheon

Este modelo está enfocado hacia la consecución de objetivos de forma inmediata, y es el líder el que controla y decide de forma unilateral, mediante instrucciones concretas y directas, sin consultar al resto de la empresa. Cualquier actuación de la compañía debe ser aprobada por él, recibiendo un poder ilimitado en la organización.

La plantilla no tiene ni voz ni voto en el funcionamiento de la empresa, limitándose a cumplir las órdenes del líder, por lo que a medio plazo genera desmotivación entre los trabajadores y la huida de los mejores talentos, al no sentirse valorados.  Es el caso de Joffrey Baratheon, que gobierna con un estilo autoritario; su voluntad es la ley y la gente lo sigue exclusivamente por el miedo a las represalias.

Ahora bien, aunque el estilo autocrático no tiene por qué ser negativo, pues es adecuado para situaciones críticas donde exista poca experiencia y poco compromiso por parte de la plantilla, el caso de Joffrey sería un ejemplo de liderazgo mal entendido, ya que no se ejerce este férreo control por las circunstancias, sino por el propio egoísmo del gobernante y lo hace de forma permanente, lo que genera el rechazo del pueblo –o de los trabajadores, si lo extrapolamos a la empresa-.

Liderazgo democrático: Jon Nieve

En el estilo democrático ocurre todo lo contrario a lo anteriormente expuesto. El líder incorpora a la plantilla al proceso de toma de decisiones, que son adoptadas de forma consensuada.

De este modo, los líderes democráticos consiguen una gran implicación y compromiso por parte de los trabajadores, aunque se corre el riesgo de una mala o inexistente ejecución de los planes. Por eso se recomienda su empleo con equipos bien preparados.

Si alguien encarna este tipo de liderazgo en Juego de Tronos es Jon Nieve, el hijo bastardo de Ned Stark que, como comandante de la Guardia de la Noche, siempre invita a sus compañeros (tanto cuervos como salvajes) a participar en la planificación de la estrategia a seguir.

No obstante, el hándicap de estos ejemplos de liderazgo se produce cuando, dentro del grupo, hay falta de voluntad o voluntades muy encontradas, habiendo una estrecha relación entre trabajadores y superiores. Bien lo sabe Jon Nieve, quien se enfrentó a un motín por parte de los residentes del Muro en la quinta temporada.

Liderazgo afiliativo: Cersei Lannister

Madre de Joffrey y reina durante un breve periodo de tiempo, Cersei Lannister se relaciona con sus subordinados desde una posición de protección matriarcal. Desarrolla un liderazgo afiliativo, donde las personas son la prioridad (su familia, en el caso del personaje).

Aunque puede funcionar en caso de equipos con poca experiencia, el proteccionismo puede desencadenar a medio plazo la desmotivación de los trabajadores, que no podrán desarrollar todo su talento, al estar siempre bajo el manto del superior. A Cersei, por ejemplo, su actitud le jugó una mala pasada con su hijo Tommen en la sexta temporada.

Liderazgo imitativo: Ned Stark

Su paso por el reparto de Juego de Tronos ha convertido a Ned Stark en un auténtico líder, capaz de contar con el apoyo de su reino y aliados gracias a su honestidad y honorabilidad. De hecho, el respeto de su gente es tal que salpica a sus herederos temporada tras temporada.

En el liderazgo imitativo, el directivo sirve de ejemplo de comportamiento para guiar al resto del equipo. Su conducta, basada en unos sólidos valores y principios, actúa como imán para la plantilla, que muestra su respeto hacia el líder siguiéndolo en el desarrollo empresarial.

Liderazgo de coaching: Tyron Lannister

Conseguir el máximo potencial de cada uno de los colaboradores es el objetivo del liderazgo de coaching. Ya no se trata de marcar las directrices, sino de acompañar y liderar a los equipos para que sean capaces de llevar a cabo las tareas por sí mismos a través del empoderamiento.

El hermano menor de la dinastía Lannister es un gran oyente y descubre rápidamente las debilidades y fortalezas de las personas, lo que le permite buscar la reflexión de aquellos con quienes conversa. Tyron Lannister ejerce este tipo de liderazgo, ayudando al resto de personajes a afrontar los desafíos a los que se enfrentan a largo plazo, como es el objetivo de Khaleesi de conquistar el Trono de Hierro.

Liderazgo visionario: Daenerys Targaryen

Este tipo de liderazgo se caracteriza por inspirar a todos los miembros de la plantilla; el líder es capaz de contagiar sus objetivos al resto de los colaboradores, generando el compromiso y fidelidad de los empleados.

Es uno de los ejemplos de liderazgo más eficaces, pues al despertar la motivación intrínseca de los demás, aporta grandes dosis de implicación. Estos directivos creen en lo que hacen y consiguen mover con ellos a las masas. Esto es lo que ha conseguido Daenerys Targaryen, capaz de atraer a pueblos enteros dispuestos a luchar por su causa.

Además, es el más indicado en situaciones de transición de la empresa, donde es necesario impulsar la motivación de los trabajadores, y en el caso de Juego de Tronos, la madre de dragones lo desarrolla correctamente en cada ciudad que anexiona a su reino.

Por el momento, ya están previstas dos nuevas temporadas de la serie, así que habrá que esperar para saber quién ha liderado con más astucia en Poniente.

 

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