902 207 792 · skype:escuela_europea_management info@escuelamanagement.eu

Numerosos estudios ponen de relieve la estrecha relación entre la motivación laboral de los empleados y la productividad de la empresa, como el realizado sobre 713 trabajadores por la Universidad de Warwick (Reino Unido). Este informe revela que contar con plantillas implicadas y comprometidas produce un incremento del 12% en los resultados de la organización.

 

Guía: Claves para el éxito en la gestión de personas

¿Cómo pueden los directivos y responsables de equipos mejorar el grado de engagement del capital humano y, como consecuencia, obtener una mayor rentabilidad de la compañía? Existen diversas técnicas o herramientas para potenciar la motivación laboral de los empleados, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Asignación de los puestos de trabajo en virtud de las capacidades y competencias de los trabajadores. Una de las principales causas de desmotivación de los empleados es la ocupación de puestos que no encajan con su perfil, tanto si se están sobrecualificados (pues sentirán que la empresa no reconoce su valía), como infracualificados (pues la persona se desalentará al no ser capaz de conseguir las metas marcadas). Por ello, es importante detallar cada uno de los perfiles de los trabajadores, desde el mismo momento de los procesos de selección, para determinar las necesidades del puesto en sí y las aptitudes y actitudes del candidato.
  • Definición de los objetivos de la empresa. Transmitir las metas generales y específicas de la empresa a cada trabajador ayudará a que cada miembro del grupo conozca con claridad hacia dónde debe dirigirse. Al mismo tiempo, el conocimiento de estos objetivos provoca que los empleados se sientan parte de la organización y tengan expectativas de futuro dentro de la compañía, lo que aumenta su motivación laboral.
  • Involucrar a los empleados en la toma de decisiones. Siempre empleamos más pasión y esfuerzo en defender una causa propia que una ajena. Por ello, al hacer partícipes a los miembros del equipo en los proyectos de la empresa, el directivo conseguirá que los trabajadores se sientan parte de la organización y los objetivos de unos y otra estén alineados. Reuniones periódicas con la plantilla, donde los participantes puedan aportar libremente sus ideas y opiniones, son un buen mecanismo para potenciar la motivación laboral.
  • Reconocimiento de los logros individuales. La autorrealización es una de las principales necesidades básicas de los profesionales, como recoge la pirámide de Maslow. El hecho de reconocer a un trabajador sus pequeños y grandes éxitos va a suponer un gran impacto en su implicación, pues el saber que su trabajo y esfuerzo son valorados reforzará esta actitud. El buen líder no esperará a grandes hitos, sino que reconocerá los sencillos logros, desde una buena presentación de un informe hasta la aportación de una idea brillante.
  • Creación de un clima laboral positivo. Poner a disposición de los empleados instalaciones y material adecuado para su desempeño profesional, implantar políticas de flexibilidad o conciliación laboral y desarrollar acciones que mejoren el ambiente en la empresa (como actividades de team building, cursos formativos o celebraciones sociales), van a contribuir a la generación de espacios de trabajo positivos, donde los trabajadores se sientan cómodos y se refuerce el funcionamiento organizacional.

Ahora bien, ¿sabías que un 85% de los empleados pierde su motivación laboral a los seis meses de ocupar su puesto de trabajo, según un estudio de la Harvard Business School? Por lo tanto, recuerda que no se trata de desarrollar acciones puntuales, sino que el trabajo del directivo en la potenciación de engagement del capital humano debe ser constante. 

 

Post relacionados:



New Call-to-action