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Meryl Streep es un claro ejemplo de cómo hablar con seguridad en público. Su discurso en los Globos de Oro de 2017 es, quizá, una de las evidencias más contundentes de su capacidad de comunicación, una habilidad que es esencial en el ámbito laboral, especialmente en puestos directivos. ¿Cómo pueden los profesionales emular a la actriz y demostrar la misma fuerza y confianza durante sus intervenciones?

Diferencias entre la comunicación entre hombres y mujeres

Numerosos estudios sugieren que la comunicación de hombres y mujeres se produce de forma diferente.

En este sentido, Allan y Barbara Pease, autores del conocido libro Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas, llegaron a la conclusión de que ellas son capaces de pronunciar entre 6.000 y 8.000 palabras de media diarias, acompañadas por entre 2.000 y 3.000 sonidos y hasta 10.000 gestos faciales, frente a las entre 2.000 y 4.000 palabras usadas por los varones al día, 1.000 o 2.000 sonidos y 3.000 expresiones corporales.

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Por su parte, la neurobióloga Louann Brizeendine, autora de El cerebro femenino, demostró que las mujeres presentan un 11% más de neuronas dedicadas al lenguaje y la escucha que los hombres y que la zona cerebral dedicada a distinguir la emoción de los demás es mayor, en términos generales, en el colectivo femenino, registrando un mayor número de neuronas espejo, responsables de la empatía. De hecho, esta capacidad para comprender los estados emocionales de las otras personas suele ser una de las principales fortalezas de las mujeres en el ámbito laboral, según las investigaciones de Zenger&Folkman. Sin embargo, la empatía -de mujeres u hombres- puede convertirse en una limitación, cuando es percibida como una debilidad.

Consejos para hablar con seguridad

¿Cómo pueden los profesionales hacerse con el poder y el dominio durante una conversación? Christine Jahnke, coach comunicacional de personalidades como Michelle Obama o Hillary Clinton y autora de The Well-Spoken Woman, recoge en su obra una serie de pautas para hablar con seguridad en cualquier circunstancia:

  1. Tomar posesión de la habitación. Hablar con seguridad depende tanto de lo que se dice, como de cómo se comunica. En este proceso, el lenguaje corporal juega un papel esencial y, por ello, es importante trasladar esa confianza a la postura dentro de la estancia. Los profesionales tienen que evitar esconderse en un rincón o detrás de una mesa y moverse por la habitación como si fuera de su propiedad.
  2. Ponerse de pie. Un método efectivo para demostrar este dominio de la sala es ofrecer el discurso de pie, como si se tratara de un campeón dando las gracias tras cosechar un éxito deportivo.
  3. Colocar los brazos sobre la mesa. Recoger los codos en el regazo o esconderlos bajo el escritorio, en el ámbito laboral, refleja una actitud sumisa e insegura, por lo que la experta recomienda a los directivos sentarse erguidos, ligeramente inclinados hacia adelante, con los antebrazos sobre la mesa y manteniendo el contacto visual.
  4. Adaptar el mensaje. Para que la comunicación sea un éxito, Jahnke explica que, en lugar pensar en lo que se va a decir, hay que meditar sobre qué quiere el público escuchar, adaptando el mensaje a cada audiencia.
  5. Ir al grano. La atención del público no es infinita, sino que los primeros minutos de una exposición son clave para captar el interés de los oyentes. Por ello, nada mejor que un discurso enfocado, con oraciones cortas y pequeñas interrupciones para reenganchar a la audiencia.
  6. Hablar más lento. Para hablar con seguridad es importante mantener una cadencia más sosegada, en torno a 150 palabras por minuto. En este sentido, cabe reseñar que las mujeres tienden a expresarse en un tono más agudo y a mayor velocidad que los hombres.
  7. Utilizar las herramientas vocales. Hay que evitar la monotonía durante los discursos, empleando un tono de rango medio, inflexiones para dar énfasis y variedad, un volumen que llame la atención, pero sin ser estridente, y pausas tras las ideas clave.
  8. Eliminar las palabras de relleno. Las muletillas o las interjecciones como Ums… o Eeee… solo denotan nerviosismo o falta de preparación. Muchas veces se usan para rellenar los huecos entre una frase y otra, pero como apunta la autora, un silencio es más poderoso para hablar con seguridad.
  9. Utilizar el humor. Ligeros toques humorísticos dentro de una exposición permiten al ponente conectar emocionalmente con el público y transferir optimismo y cercanía.
  10. Practicar. Por último, Jahnke propone a los ejecutivos que aprovechen cualquier oportunidad para mejorar su capacidad de hablar con seguridad.

Conscientes de la importancia de la comunicación en los puestos directivos, en la Escuela Europea de Management dedicamos un bloque completo del Curso Online Executive en Liderazgo y Gestión de Personas a potenciar las capacidades comunicativas de los profesionales, que permite a los alumnos aprender los principios fundamentales de la comunicación interpersonal, saber vender las ideas y conseguir negociaciones exitosas.


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