902 207 792 · skype:escuela_europea_management info@escuelamanagement.eu

El Instituto Choiseul ha publicado en 2016 la primera edición del ranking Economic Leaders for Tomorrow España, en el que destaca la figura del centenar de jóvenes de entre 25 y 42 años más destacados del panorama nacional por su liderazgo empresarial.

Para la valoración se han tenido en cuenta hasta 125 parámetros diferentes, desde la posición jerárquica en la organización, hasta su potencial, imagen y reputación, influencia interna y externa, etc.

En esta clasificación se reúnen desde líderes del campo de las Nuevas Tecnologías o las Ciencias hasta expertos en Comunicación, Educación, Management o emprendedores que han puesto en marcha exitosas e innovadoras ideas de negocio.

 

Guía: La importancia de la dirección general en la gestión de personas

 

Sin embargo, ¿cómo han conseguido estos jóvenes convertirse en referencia del liderazgo empresarial? ¿Qué aptitudes y actitudes les convierten en los líderes más prometedores del país?  Para promocionar dentro de la empresa y lograr el éxito profesional, es necesario desarrollar los siguientes puntos:

  • Tener una amplia visión. Como dijo Clarence Thomas, “se necesita a un hombre con una misión para lograr el éxito”. Contar con un propósito, una meta clara y definida, es el primer paso para empezar a recorrer el camino hacia el éxito, pues las personas sin objetivos están abocadas al inmovilismo.
  • Superar los obstáculos. Para llegar a lo más alto, los profesionales han contado con el optimismo como compañero de viaje, una actitud positiva que les ha permitido superar sus propios límites y creer en el axioma de que querer es poder. Es el caso de la joven Kidist Zeleke, una etíope nacida en 1983 en un poblado en el que ni siquiera había colegios; su determinación la ha llevado a ser becada por prestigiosas universidades y formar parte del equipo investigador del Center for Research in Scientific Computing de la Universidad de Carolina del Norte.
  • Ser pacientes. Lograr el liderazgo empresarial es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo para demostrar la valía, por lo que es necesario perseverar sin perder el aliento y dejar de lado la impaciencia que suele acompañar a la juventud. Uno de los ejemplos de líderes es el de Thomas Alva Edison, quien realizó infinidad de intentos fallidos hasta que dio con la clave para crear su bombilla. “No he fracasado. He encontrado 10.000 maneras que no funcionan”, declaró entonces.
  • Desarrollar una conducta intachable. Los jóvenes que quieran ser auténticos líderes –aquellos que consiguen el respeto y la confianza de los trabajadores y compañeros- necesitan mantenerse fieles a sus principios y valores durante toda su carrera. No significa que no puedan madurar sus puntos de vista, sino que deben mostrar una coherencia y una base ética que les haga merecedores de una mayor responsabilidad.
  • Atreverse e innovar. La historia del sector empresarial está plagada de “locos” exitosos. Cuando Graham Bell construyó su teléfono y mostró el invento al presidente de Estados Unidos, Rutherfor Hayes, este le preguntó que quién iba a querer un aparato así. La misma incredulidad mostró el presidente de la Caja de Ahorros de Michigan sobre el vehículo de Henry Ford, aconsejando no invertir en la empresa, porque consideraba que el coche era una moda pasajera que nunca desbancaría al caballo. Esta capacidad de transgredir las normas establecidas y buscar la innovación es otra de las notas características del liderazgo empresarial.

 


New Call-to-action