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Según el conocido empresario, inversor y conferencista Robert Kiyosaki, el 95% de las personas no están capacitadas financieramente, por lo que cualquier revés económico puede convertirse en una auténtica crisis monetaria y emocional. Sin embargo, la inteligencia financiera puede desarrollarse, igual que el resto habilidades.

¿Qué es la inteligencia financiera?

La inteligencia financiera consiste en “un conjunto de habilidades que resultan útiles a la hora de resolver problemas relacionados con el manejo del dinero y que determinará la capacidad de incrementar los ingresos y reducir los ingresos personales”, según la definición recogida por Augusto Sánchez Salinas en Inteligencia financiera: Administración eficaz de tus finanzas para triunfar profesionalmente.

Por su parte, Tatiana Rojas, en el artículo ¿Por qué es importante la inteligencia financiera en el manejo de nuestros recursos y los de las empresas?, se refiere a esta inteligencia económica como “un conjunto de acciones de búsqueda, tratamiento y protección de la información útil, que nos permita obtener estos recursos”.

¿Tienes inteligencia financiera? 5 claves de un alto IQ según Kiyosaki

Gracia a este tipo de inteligencia, somos capaces de resolver problemas de tipo financiero, permitiéndonos llegar a buenas decisiones en torno al dinero, desde cómo registrar suficientes ingresos o no tener deudas importantes, hasta conseguir fondos para acceder a una vivienda o superar la bajada de poder adquisitivo tras la jubilación.

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De este modo, como señala Robert Kiyosaky en su libro Niño rico, niño listo, en la medida en que el dinero trabaja para nosotros vamos a determinar nuestro cociente financiero, es decir, si el dinero trabaja mucho, mostramos un CF alto, mientras que si somos nosotros quienes debemos trabajar por el dinero, nuestro CF será bajo.

¿Por qué es importante este tipo de inteligencia?

En el plano empresarial, los directivos deben desarrollar y plantear técnicas y estrategias que aseguren el futuro de la compañía. Hay muchas empresas que, a pesar de tener un buen producto y recursos, se ven abocadas al fracaso por su mala gestión económica. Así, la inteligencia financiera en las organizaciones no se limita a llevar bien las cuentas, sino a tomar decisiones para optimizar los recursos y planificar medidas que permitan obtener una mayor rentabilidad.

No obstante, la inteligencia financiera no es una habilidad que solo deban tener los profesionales dedicados a la finanzas o empresarios, sino que es importantísima en cualquier esfera de la vida. Conocemos a personas con un alto cociente intelectual que siempre están apuros porque no saben cómo gestionar sus recursos económicos.

Al fin y al cabo, la inteligencia financiera no es más que la capacidad de tener más opciones en el plano monetario, de ser capaz de resolver problemas económicos. “Cuando tu inteligencia financiera crece, te enriqueces: si no vences el obstáculo, te empobreces y ese problema, generalmente, se convierte en más problemas”, argumenta Kiyosaki en Padre rico, padre pobre.

¿Cuáles son los factores de la inteligencia financiera?

Para conseguir aumentar la inteligencia financiera, Kiyosaki explica, en Incrementa tu IQ financiero: Sé más listo con tu dinero, cuáles son los parámetros que determinan el IQ financiero:

  • Producir más dinero. En términos generales, todos somos capaces de generar ingresos, principalmente a través de nuestro trabajo. Pero las personas con un IQ financiero alto se caracterizan por saber rentabilizar ese dinero. Por ejemplo, un sujeto puede tener 5.000 euros de ahorro en su cuenta corriente, mientras que otro deposita ese importe en un plazo fijo para conseguir que sus recursos aumenten.
  • Proteger el dinero. Los inteligentes financieros toman medidas para proteger sus recursos económicos. Es el caso de una persona que decide contratar a un gestor financiero a la hora de realizar la declaración de la renta, para reducir lo que debe aportar a las arcas públicas dentro de los límites legales. El asesoramiento tendrá un coste, pero será menor que el ahorro que consigue. Otros, quizá, rechacen esta opción, por ahorrarse la tarifa del profesional, sin meditar que su ayuda les permitirá rebajar lo adeudado a Hacienda.
  • Presupuestar el dinero. Según el experto en finanzas, solo entre el 10 y el 20% de los ciudadanos saben presupuestar sus recursos económicos correctamente, elaborando un plan financiero eficaz que contemple los ingresos y gastos y la posibilidad de generar un excedente para invertir. De ahí que muchas personas tengan unos altos ingresos, pero no logran conservarlo. Es el caso de los ganadores de la lotería que destinan el precio a comprar bienes y servicios que no aportan rentabilidad ninguna, agotando el dinero en cuestión de meses.
  • Apalancar el dinero. ¿Qué hacemos la mayoría de ciudadanos con los ahorros? Guardarlos en una entidad financiera, a pesar de los bajos intereses. Por ello, Kiyosaki aconseja buscar nuevas vías de inversión que permitan aumentar el porcentaje de ingresos recibidos por el capital.
  • Aumentar los conocimientos. Aunque no está de más ponerse en manos de profesionales del sector, es necesario que mejoremos nuestra información financiera para poder decidir con mayor propiedad sobre el destino de nuestros recursos.

Para conseguir esta última clave de la inteligencia financiera, en la Escuela Europea de Management contamos con numerosos recursos formativos en finanzas elaborados por prestigiosos profesores y líderes de talla mundial, a los que puedes acceder, de forma ilimitada durante un año, a través de nuestra tarifa plana de formación.

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