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Estabilidad emocional en el trabajo ¿La tienes?

Estabilidad emocional en el trabajo ¿La tienes?

¿Te altera tener que afrontar nuevos retos? ¿Tomas decisiones impulsivas de las que luego te arrepientes? ¿Eres incapaz de recuperarte tras una mala experiencia? Descubre hasta qué punto tienes estabilidad emocional en el trabajo.


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Modelo de los cinco grandes rasgos de la personalidad

La estabilidad emocional es uno de los cinco grandes factores que determinan la personalidad de los individuos, según el modelo de los Big Five u OCEAN, por su acrónimo.

Este paradigma es el resultado de diferentes investigaciones científicas en el ámbito de la Psicología, que obtuvieron resultados muy similares en cuanto a los rasgos de la personalidad, sobre la base de miles de encuestas a sujetos de todo el mundo.

Así, el surgimiento del modelo nace de Gordon W. Allport y Henry S. Odbert, del Harvard Psychological Laboratory, quienes recopilaron en Trait Names: a Psycho-Lexical Study (1936) en torno a 18.000 términos sobre los distintos atributos del carácter de las personas. Una década más tarde, Raymond Cattell redujo este listado a 16 factores primarios en The description and measurement of personality, investigación que sirvió como base para la aparición de los trabajos llevados a cabo por Paul Costa y Robert McCrae, en el National Intitute of Health, quienes consiguieron establecer cinco rasgos de la personalidad.

Conclusiones similares fueron alcanzadas posteriormente por Donald Fiske, en Consistency of the factorial structures of personality ratings from different sources (1949); Ernest C. Tupes y Raymond E. Christal, en Recurrent personality factors based on trait ratings (1961); Warren Norman, de la Universidad de Michigan, en Toward an adequate taxonomy of personality attributes (1963); o Lewis Goldberg, de la Universidad de Oregón, en Language and individual differences (1981).

¿Cuáles son estos cinco factores?

  • Factor O (Openness): apertura a nuevas experiencias.
  • Factor C (Conscientiousness): ser consciente o responsable de los actos.
  • Factor E (Extraversión o extroversión): capacidad para mantener relaciones con otras personas.
  • Factor A (Agreeableness): afabilidad o amabilidad.
  • Factor N (Neuroticism): grado de estabilidad o inestabilidad emocional.

Neuroticismo Vs. estabilidad emocional

En cuanto a esta última característica de la personalidad, la estabilidad emocional hace referencia a la capacidad de una persona para afrontar problemas y adversidades.

Así, los trabajadores con baja estabilidad emocional tienden a sufrir efectos negativos en estos escenarios, denotando ansiedad, rabia, miedo, hostilidad, vergüenza… y actúan de forma irracional e impulsiva al percibir los problemas desde una perspectiva negativa. Por el contrario, los perfiles con alta estabilidad emocional son calmados y seguros, dominan el estrés y sus propias emociones, mantienen una actitud positiva y consiguen gestionar las crisis a base de perseverancia.

Con estas características, es obvio que los profesionales con una buena estabilidad emocional podrán desarrollar mejor su trabajo, pues toman decisiones correctas, mantienen un clima laboral positivo, no cometen errores arrastrados por sus emociones negativas, etc. Además, estos perfiles laborales se sienten más satisfechos consigo mismos y, como ponen de relieve numerosos estudios, a mayor grado de felicidad de los trabajadores, mejores resultados para la empresa.

Evidencias de tener una alta estabilidad emocional

¿Cómo puedes saber si estás en este segundo grupo de profesionales? Según explica el psicólogo Guy Winch en su obra Emotional First Aid, estos son los comportamientos de las personas emocionalmente estables:

  • Adoptan decisiones meditadas.En lugar de dejarse llevar por sus impulsos, los trabajadores con estabilidad emocional consideran las situaciones y toman medidas asertivas y sopesadas sin que su estado de ánimo influya en ellas.
  • Son capaces de autocontrolarse. Este tipo de personas son conscientes de sus sentimientos y cuentan con la suficiente inteligencia emocional para controlarlos.
  • Afrontan nuevos retos. La estabilidad emocional también confiere a las personas la habilidad para superar los nuevos e inciertos desafíos que surgen en el día a día, buscando soluciones a los problemas que no les permitan avanzar.
  • Asimilan de forma positiva las pérdidas. Ya sea a nivel personal o laboral, los profesionales emocionalmente estables encuentran sentido a los fracasos o pérdidas, lo que les permite superarlos y salir reforzados.
  • Protegen su autoestima. Ante situaciones complicadas, es fácil que las personas tiendan a autocastigarse. Sin embargo, la estabilidad emocional provoca que estos empleados consigan un equilibrio que les permita detectar sus debilidades y valorar sus fortalezas, como medio para seguir evolucionando.


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