902 207 792 · skype:escuela_europea_management info@escuelamanagement.eu

¿Tienes próximamente una entrevista de trabajo? Seguro que has estado repasando la información sobre la empresa a la que deseas incorporarte, recordando los datos más importantes de tu currículo y practicando las posibles preguntas que puede formularte el entrevistador. Pero, ¿has trabajado también tu lenguaje corporal para afrontar este proceso de selección?

Según la investigación Decoding of Inconsistent Communications. In: Journal of Personality and Social Psychology, desarrollada por Albert Mehrabian y Morton Wiener, el lenguaje corporal representa el 55% de la información que transmites. Es decir, más de la mitad de la percepción que va a crearse el reclutador sobre ti emana de tus gestos, movimientos y postura.

7 tips para aprovechar el lenguaje corporal en una entrevista laboral

De ahí que, aunque dispongas de una extraordinaria trayectoria profesional y unos argumentos sólidos para ser el candidato perfecto, puedas ser rechazado en el proceso de selección por lo que dices a través de la comunicación kinésica. “¿Sabes cuánto podemos llegar a saber de una persona simplemente observando la manera en que se sienta?”, enfatiza la consultora de Recursos Humanos Hays en el artículo Lenguaje corporal para una entrevista de trabajo de éxito.

Guía gratuita: Cómo potenciar el desarrollo personal y profesional

¿Qué puedes hacer para que tu cuerpo sea tu aliado en el proceso de selección? Estos son algunos consejos prácticos:

  1. Muéstrate calmado. El análisis de los aspirantes comienza desde el mismo momento en el que el profesional accede a las instalaciones de la compañía. No olvides que es posible que los responsables de Recursos Humanos o, incluso el personal de recepción, estén evaluando cómo te comportas desde que cruzas la puerta, aunque no seas consciente de ello. Por este motivo, mientras aguardas tu turno para entrar, procura reflejar tranquilidad y confianza. Una ligera sonrisa y una posición erguida ayudan a ofrecer esta imagen. Trata también de no mirar el móvil, ya que la espalda se encorva y ofrece una sensación de debilidad o desinterés. Si quieres distraerte durante la espera, puedes leer el periódico; el cuerpo se expande en una postura de empoderamiento.
  2. Ofrece un firme apretón de manos. En el lenguaje corporal, el saludo inicial es como una carta de presentación con la que transmites al reclutador mucha información y puede determinar cómo va a continuar la entrevista. ¿Cómo se da la mano correctamente? Este acto se basa en tres claves: apretón firme, sin alargarlo excesivamente; mirada directa a la otra persona, sin resultar amenazante; y sonrisa de empatía. Un truco: acompaña el gesto con un saludo verbal en el que incluyas el nombre de tu interlocutor, del tipo “Un placer conocerle, Fulanito” o “Encantado/a de saludarle, Menganito”. Al decir su nombre, aportas un estímulo positivo a ese primer contacto, favoreciendo una entrevista exitosa.
  3. Adopta una postura adecuada. ¿Cómo sentarse durante la entrevista? El objetivo es proyectar una mezcla de seguridad, interés y afabilidad. Para ello, siéntate recto y relajado y sitúa los brazos en los reposabrazos de la silla, sobre tus piernas o sobre el borde de la mesa, empleando las manos para enfatizar tus palabras, sin caer en la exageración. Eso sí, no los cruces, porque puedes parecer enfadado o inseguro. También puedes inclinarte un poco sobre la mesa para denotar interés por el interlocutor.
  4. Vigila tu mirada. Dice la sabiduría popular que los ojos son el reflejo del alma. ¿Qué evidencia entonces una mirada esquiva, que se dirige al suelo o que es demasiado persistente? Generará desconfianza, sensación de inseguridad o exceso de soberbia, respectivamente. La forma adecuada de mirar al entrevistador es manteniendo el contacto visual, pero sin llegar a intimidarlo.
  5. Muestra tu mejor sonrisa. Sí, solo la mejor, porque la sonrisa no solo muestra alegría y positivismo, sino que puede contener hasta 18 emociones distintas, según recoge Paul Ekman en su obra Emotion in the human Faces. Reírse demasiado puede asociarse con falta de seriedad, mientras que una sonrisa de medio lado puede dar la impresión de arrogancia o ironía. De hecho, según este autor existen 7 emociones principales que puedes manifestar con tu cara. La más correcta es la de felicidad, donde tus pómulos y labios aparecen ligeramente elevados y se pueden apreciar pequeñas arrugas en los laterales exteriores de los ojos.
  6. Controla tus tics nerviosos. Lógicamente, enfrentarse a un proceso de selección genera cierto grado de estrés, pero es conveniente que trates de gestionar tus emociones en la entrevista laboral, evitando tics como tocarte el pelo o la cara continuamente, jugar con los anillos o el bolígrafo, mover las piernas…
  7. Imita al reclutador. No se trata de que ‘juegues’ a los mimos con él, pero adoptar posturas similares a las del interlocutor te ayudará a empatizar con él. Por ejemplo, si el entrevistador gira su cabeza, pone las manos sobre la mesa o cambia su posición en la silla, imítalo al cabo de unos segundos de forma sutil. “De manera inconsciente, esto le envía el mensaje de que sois personas un poco más cercanas”, explica la doctora Carol Goman, autora de The Silent Language of Leaders.

Si quieres mejorar el lenguaje corporal, así como el resto de habilidades de comunicación, en el Curso Online Executive en Desarrollo Personal de la Escuela Europea de Management, te facilitamos los conocimientos y herramientas para potenciar tu eficacia personal y profesional.


New Call-to-action