902 207 792 · skype:escuela_europea_management info@escuelamanagement.eu

“La actitud lo es todo”, sostiene David Stoop en su libro You Are What You Think (Eres lo que piensas). “Vemos personas que tienen las mejores intenciones y su motivación es espiritual y moralmente correcta pero no tiene éxito porque su actitud es negativa y autodestructiva”, señala el autor.

Seguro que se te viene a la cabeza algún caso que ejemplifique esta situación, como un compañero que, a pesar de su trabajo duro y sus capacidades, no consigue prosperar dentro de la empresa o ese amigo que tiene una gran idea de negocio pero se niega a abandonar su puesto fijo para llevarla a cabo.

Guía gratuita: Cómo potenciar el desarrollo personal y profesional

El conformismo, un ‘mal’ generalizado

Somos esclavos de nuestros hábitos y de los convencionalismos sociales. Tendemos a repetir una y otra vez la imagen que se nos asigna sin pararnos a pensar si realmente es eso lo que queremos o lo que somos. Sin embargo, como señala el psiquiatra Rollo May en su libro Man’s Search for Himself, “lo contrario de la valentía en nuestra sociedad no es la cobardía, es el conformismo”.

¿Qué marca la diferencia entre un profesional exitoso y otro mediocre? La clave está en la actitud mental: mientras el primero no se impone límites, el segundo está condicionado por la inseguridad, el conformismo y las expectativas externas. Stephen King tiró a la basura su primera novela tras las duras críticas de sus allegados; a Fred Astaire le dijeron que no sabía ni actuar ni bailar en su primera audición y a Einstein lo calificaban como perezoso y de bajo intelecto. Sin embargo, no se rindieron.

Eres lo que piensas, así que piensa en grande

Earl Nightingale escribió en la década de los 50 su obra The Strangest Secret en la que recogía una de sus citas más inspiradoras: “Eres lo que piensas durante todo el día”.

¿Cómo podemos alcanzar este poder mental? Según la terapeuta Lisa Ferentz, en su libro Finding Your Ruby Slippers, existen tres grandes barreras que nos limitan, proponiendo mecanismos para superar estos escollos:

  • Ante el miedo, actúa. Todo el mundo sufre temores ante nuevos retos o desafíos: un ascenso, un nuevo trabajo, abandonar una empresa, reinventarse profesionalmente… La diferencia entre los profesionales exitosos y lo que no lo son es que los primeros trabajan su autoconfianza y actúan a pesar del mismo. Citando a Nelson Mandela,El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo”. Por tanto, eres lo que piensas cuando, a pesar de los temores, continúas tu camino.
  • Ante el ‘status quo’, disrupción. La sociedad actual nos encadena al conformismo, a aceptar nuestra situación como buena a pesar de que no nos satisfaga completamente. Esto se puede ver en cualquier ámbito de la vida, desde parejas infelices que mantienen su relación porque no creen poder encontrar algo mejor –donde estar solo también es una opción.- o trabajadores insatisfechos que se consuelan con que tienen un sueldo con el que vivir. Pero, ¿realmente tiene que ser así? En este sentido, la terapeuta aboga por no autoimponernos un techo de cristal a nuestras propias metas y adoptar decisiones que realmente se correspondan con nuestros deseos y aspiraciones.
  • Ante las decisiones, reflexiones. Otra de las lacras que nos limita en la sociedad actual es la idea de que, una vez que adoptamos una decisión, debemos mantenernos fieles a la misma en cualquier situación. Como dijo Jean de la Fontaine, “la vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros”. Eres lo que piensas, pero esto no quiere decir que no puedas modificar tu forma de ver las cosas: quizá aceptaste un trabajo porque inicialmente te resultó atractivo y ahora ya no te hace sentir realizado. ¿Realmente no puedes redirigir tu vida? El hecho de no cometer errores está sobrevalorado y lo que verdaderamente denota valentía y poder mental es tener el coraje de hacer cambios.

 

Post relacionados:





New Call-to-action